sábado

EL ARTE DEL ANTIGUO EGIPTO


La situación de Egipto, aislado del resto del mundo por los desiertos que lo rodean (Arabia, Libio, Nubio) y con el Nilo como única fuente de vida y comunicación, hizo del Arte Egipcio algo único en el mundo que perduró durante siglos sin apenas evolución.

Egipto se divide en dos zonas: el bajo Egipto (cerca de la desembocadura del Nilo) es una zona llana  llena de depósitos fluviales.

Un poco más al sur empieza el Alto Egipto, con una pequeña zona de inundación y rodeado de acantilados sin apenas llanura pero con abundancia de piedra para construir.

Ahora usa estos EJERCICIOS DE REPASO.

El sol cumplió el "milagro" de alumbrar al faraón Ramsés II en Abu Simbel

HOMENAJE SOLAR. Los rayos del sol alumbran al faraón.
HOMENAJE SOLAR. Los rayos del sol alumbran al faraón.

EFE. En el año del 50 aniversario del traslado del templo de Abu Simbel, en el sur de Egipto, el sol iluminó el sábado el rostro del faraón Ramsés II en un fenómeno que solo ocurre dos veces al año y que hace gala de una gran obra de ingeniería.
Poco después de las 6 de la mañana los rayos del sol se asomaron por el horizonte de la localidad de Abu Simbel para colarse por la estrecha puerta del templo, recorrer más de 60 metros dentro del edificio sagrado en plena oscuridad y alcanzar el rostro de la estatua de Ramsés II, sentado en el sanctasanctórum del templo.
Minutos después, el sol también alcanzó la figura del dios Ra, a la izquierda de Ramsés II, y del dios Amón, a su derecha. En la penumbra quedó, como cada vez que sucede este fenómeno –dos al año– el dios creador Ptah, debido a su origen relacionado con las tinieblas y el inframundo.
Este enlace entre la naturaleza y la ingeniería sucede cada 22 de febrero y cada 22 de octubre desde 1964, cuando los templos de Abu Simbel fueron trasladados de lugar en una gigantesca obra liderada por la Unesco para evitar que fueran sumergidos bajo las aguas del lago Náser, tras la construcción de la presa de Asuán.
Antes de su mudanza, este fenómeno tenía lugar los días 21 de febrero y 21 de octubre, y se cree que en la Antigüedad –los ingenieros faraónicos ya consiguieron hace más de 3.000 años esta misma hazaña arquitectónica– ocurría el 20 de febrero y el 20 de octubre.